Desde mi ventana V

¡¡HOLA QUERIDOS VECINOS DEL BARRI NORD-OEST!!
¡Cuánto tiempo sin ponerme en contacto con vosotros y sin protestar de nada! Es esta ocasión quiero hablaros de la falta de asociacionismo de esta nuestra ciudad. Qué importancia tienen las asociaciones de vecinos, de quien es la culpa y qué podéis hacer los ciudadanos por fomentarla.
Llevo observando mucho tiempo, sobre todo desde que se publica éste boletín, y por la información de la que dispongo, que en Xàtiva, aunque hay varias asociaciones vecinales, sólo funciona la del Barri Nord-Oest. Desde que conocí a vuestro presidente y me dio la oportunidad de poder escribir artículos críticos constructivos sobre temas varios y sobre todo centrados en el barrio, he caído en la cuenta de que el resto de asociaciones no funcionan, y para más INRI, la última noticia que tuve al respecto, hace ya tiempo, es que desapareció la asociación del Barrio del Carmen. Cuando me enteré me quedé estupefacto. Y yo me pregunto ¿Por qué se cierra una asociación de vecinos? ¿Quién es el responsable del mismo? ¿Los dirigentes de la asociación? ¿Los vecinos? ¿El Ayuntamiento? Hagamos una reflexión. Creo que todos tienen su parte de culpa y mi crítica va para todos.
En primer lugar analizaremos el por qué se cierra. Sobre este tema he hablado en varias ocasiones con vuestro presidente y he llegado a la conclusión de que se cierra por dos motivos principalmente: 1º por la falta de concienciación de los vecinos y de su falta de interés; y 2º, por la falta de apoyo del Ayuntamiento.
Una asociación de vecinos nace para reivindicar las necesidades de una comunidad dentro de la ciudad llamada barrio, y nace por la inquietud de unos vecinos que deciden velar por los intereses de toda la comunidad organizando actividades y reivindicando las necesidades que tienen ante los responsables del Ayuntamiento. Con el paso del tiempo, van tomando conciencia del trabajo que supone y comienza la petición de inscripción de los vecinos del barrio para el sostenimiento y respaldo de la misma, con pequeñas aportaciones económicas y solicitando la colaboración de vecinos para realizar las distintas actividades que se programan para el año en curso, y ahí comienzan los problemas… <>, Es que, es que, es que. Todo son excusas para la mayoría, pero cuando surgen los problemas, si que quieren que se les solucione mientras éstos se encuentran cómodamente en sus casas viendo el fútbol o lo que sea. Este es el mayor problema de las asociaciones de vecinos. La falta de respaldo y solidaridad. Llegados a este punto, las personas que dirigen la asociación, hombres y mujeres comprometidos como si de un jurado popular se tratara, llegan a la conclusión de dictar el veredicto de… CULPABLE. Como no vale la pena seguir, debemos condenar y condenamos a muerte a la asociación.
¿Qué responsabilidad tiene el Ayuntamiento en todo esto? Bajo mi punto de vista tiene mucho que ver, o por lo menos bastante. Me explico. El Ayuntamiento tiene que velar, escuchar, y atender las necesidades de sus ciudadanos, y quien mejor que a través de las asociaciones de vecinos que están, entre otras cosas, para canalizar toda la información y transmitirla a los responsables. ¿Quién conoce mejor el barrio si no los vecinos? Ahora bien, si los vecinos no tienen ningún interés, el Ayuntamiento hará en todo momento lo que crea oportuno o lo que le interese en función del criterio del responsable de turno.
Me consta que las relaciones de vuestra asociación con el Ayuntamiento no son malas, puesto que veo en muchos de éstos boletines, fotografías y artículos de vuestro presidente en entrevistas con los distintos concejales tratando temas que afectan a vuestro barrio. Otra cosa es que le hagan caso, y me parece que no siempre.
La solución a todo esto es bien sencilla: 1º apoyo total a los dirigentes de las asociaciones vecinales que hayan sido elegidos democráticamente y que den la talla; y 2º, sin la contribución e implicación de los vecinos, las asociaciones nunca funcionarán y la sociedad de una ciudad como la nuestra nunca evolucionará. Pensadlo bien.